LEVANTAR EL VELO
¡Hola, mis queridos hijos!
Retomando mi mensaje anterior, hoy quiero explicarles con más detalle qué hay detrás del concepto de “desvalualización”.
Literalmente significa "levantar el velo".
Probablemente hayas notado con qué frecuencia en los mensajes de las Fuerzas de la Luz nos encontramos con una expresión como "el velo entre los mundos", que se está volviendo cada vez más delgado, y que se refiere a los cambios que están teniendo lugar en la Tierra.
Del mismo modo, el “velo” que oculta la verdadera esencia de una persona también debe ir desvaneciéndose.
Ambos fenómenos deben desarrollarse en paralelo, ya que reflejan la preparación tanto de su planeta como de sus habitantes para la Transición.
Solo despojándose de la densa coraza física podrá una persona pasar a un nuevo nivel de su existencia.
En cierto modo, la transición a la Quinta Dimensión puede compararse con el descorporalismo, cuando una persona se presenta ante sus Guías Espirituales "transparente" en todos los aspectos.
No solo ha perdido su cuerpo físico, sino que tampoco puede ocultar sus pensamientos y emociones con la ayuda de los atributos del mundo tridimensional que le resultan familiares.
Así, en el plano sutil de la Tierra, una persona se vuelve igualmente “sutil”, lo cual se corresponde plenamente con las Leyes del Universo.
En general, algo similar les sucederá a aquellos de ustedes que, habiendo logrado deshacerse de todas sus "máscaras" y habiendo iniciado el proceso de transformación de su cuerpo físico en uno cristalino y ligero, alcanzarán un estado cercano a la "transparencia" y se encontrarán en el umbral del espacio de la Quinta Dimensión.
Al principio, te resultará difícil mantener este estado constantemente, pero con el tiempo comprenderás el placer que supone ser siempre tú mismo: natural y abierto, sin miedo a ser incomprendido, ridiculizado, extraño o inusual.
Pero es precisamente este miedo el que obliga a la mayoría de la gente a usar "máscaras" para ser como los demás, o mejor dicho, para parecer como los demás, ya que en realidad muchos sienten lo hostil y poco atractivo que les resulta el mundo de la tercera dimensión y lo falsas que son las relaciones entre las personas que lo habitan.
Pero se ven obligados a adaptarse a estas realidades, ocultando su tierna alma y su verdadera naturaleza divina a los demás.
Ahora imagina un mundo donde ya no tengas que hacer esto, donde todas las personas sean sinceras, naturales y abiertas, porque los demás simplemente no pueden existir en el espacio de alta vibración de la Quinta Dimensión.
Y ahora te enfrentas a una tarea difícil: mientras aún te encuentras en el mundo de la tercera dimensión, debes reconstruir urgentemente todo tu ser –tu cuerpo físico, tus pensamientos, tus emociones, tus acciones– de una manera nueva, más cercana a las realidades de la Quinta Dimensión.
Por eso presto tanta atención a tu “desvaluación”, que puede acelerar significativamente este proceso.
Aquí es donde terminaremos hoy.
El Padre Absoluto, que te ama inconmensurablemente, te habló.