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viernes, 21 de noviembre de 2025

LA ATLANTIDA

 ATLÁNTIDA


“La Atlántida o Khefislion, que era su verdadero nombre en la lengua atlante, se extendía por el Atlántico, sobre todo medio y Norte, y posteriormente hacia América y el Mediterráneo. Los primeros asentamientos, según recuerdo yo, fueron en Cabo Verde, en la costa africana y luego se extendieron a islas sumergidas hacia el Sur y el Norte. La más grande era Evnoh, en el norte, un conjunto sedimentario entre Europa y América del norte. Más arriba, encontramos la naciente Islandia, que era camino hacia el Polo Norte o tierra del Atlante, mas allá de Groenlandia.


No habia caballos en las islas, sólo mulas, aves muy extrañas, a una la llamo ABLU SHUSH, era un ave de muchos colores, exótica, parecida a un pavo real pero mas como una gallina. En las islas del sur había elefantes pequeños y alguna cebra, según sé, pero no animales grandes. Luego había más asentamientos, en la costa de Marruecos, en la costa de España (Tartessos) , en Grecia (Santorini) , Italia (Etruscos), Egipto, Libia, Israel, Chipre, Persia…


La isla tenía forma de bumerang, no sé escribirlo, y se dividía en 12 regiones que pertenecían a 12 familias terratenientes, hijos de los fundadores y los homínidos (otra raza). Los fundadores eran del planeta muerto Marte, pero los que realizaron variaciones genéticas eran de otro mundo que no se acercaba siempre al Planeta, sólo a veces, luego muchos se fueron a las Pléyades (los altos rubios hermafroditas y místicos que tanto citan abudcidos), cuando murió Marte. El Dios de la atlantida era el Dios Athlan, dios del mar (En Marruecos existe el Atlas y en Athlan en Centroamérica) , también tenían otros como Arian, del fuego, Karea de la tierra y la agricultura, Athalea del aire y los vientos, etc. Rendían mucho honor a los que manejaban la Naturaleza.


Más tarde, cuando se reunieron los fundadores, hubo un auge de Atlántida, y fue cuando crearon todo lo fantástico que conocemos, templos enormes de oro y plata, escritos sagrados, y de los cielos se les regaló una energia inagotable que volvía todo a su estado atómico. Yo lo llamo, según recuerdo, Protikta, de Protikton. Es una energía con vida, de un lugar que recuerdo como Trevetia. Esta energía daba luz y vida a la ciudad. Enviaban con láminas de cristal brillo a palacios donde uno rejuvenecía o se conectaba con el Cielo, a los muertos no los enterraba, los quemaban y luego, con la energía, alimentaban al Cosmos con los cuerpos lanzándolos a ella. La mayoría dependía de esa energía, porque daba vida a todo el sistema atlante, era como los ordenadores de hoy para la gente, una dependencia energética. Pero bueno… llegó la guerra.


La energía, muy preciada por varios seres, fue peligrosa, porque era inagotable, y el Rey de ese entonces, la envió a una planicie casi deshabitada, con templos y poblados muy pequeños, en la costa de América… si no me equivoco cerca de Florida. Allí se usó la energía para guiar los barcos y mantener con vida a todas las colonias de la Atlántida por todo el globo, pero la energía se usó mal, se usó para la guerra. (Esta es la explicación de las conocidas anomalías energéticas de El Triángulo de las Bermudas, donde muchos aviones o barcos han desaparecido temporal o totalmente). Es muy curioso y didáctico ver cómo la historia es cíclica y se repite varias veces… como dicen los mayas. La energía se protegió a si misma y se hundió (en el Triángulo de las Bermudas) desestabilizando la región y dejando al mundo sin energía. Se ganó la guerra, pero el mundo quedó devastado. Estaba por cambiar de era. Creo que empezaba la era de Leo.


En el país GAIBITI, (Egipto hoy) se comenzó junto a los fundadores y sus hijos a construir un sistema de estabilidad mundial (pirámides y megalitos) que se esparcieron por Europa, América, África y Asia, mientras, los mas afectados (Khefislion, Jaenue y Helion – o sea Atlántida, India y Grecia) empezaron con disputas. Hubo migraciones de gente a África, Europa y América central. El nivel del mar iba subiendo. Grecia empezó un conflicto diplomático que acabó por expulsar del Mediterráneo a los atlantes en miniguerras. Los exiliados se fueron a Egipto, donde aún vivía poca gente. En ese momento, vino el cambio de era. “Los dioses los castigaron”, es decir, recuerdo al ultimo rey de Atlantida gritar : “¡Qué hemos hecho!”, no recuerdo la lengua en que lo dijo, pero sé que Athlan lo castigó por no haber cumplido con sus objetivos, ya que el mundo se quebró en varios reinos, y se pretendia hacer un gobierno global. El rey pasó toda la información sagrada a “Egipto”, y los príncipes se exiliaron a esta misma tierra, alli fundaron un nuevo reino, conmemoración de la nueva era… E hicieron la esfinge. Hace unos 12.000 años, después de las guerras, con el imperio en declive, se inició una glaciación y desde entonces el “borrado” de memoria de la Humanidad.”


Matías De Stefano 

LA HISTORIA DE LEMURIA

 La historia de Lemuria: Así era el continente perdido


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Lemuria fue un vasto continente que existió en el océano Pacífico, habitado por una civilización avanzada y espiritualmente desarrollada. Esta civilización influyó significativamente en la evolución de la humanidad y dejó un legado que perdura hasta hoy. En este artículo exploramos qué fue Lemuria, sus orígenes, evolución y su impacto en la historia humana.


Tabla de Contenidos

  • ¿Qué fue Lemuria?
  • Orígenes y evolución de Lemuria
  • La vida en Lemuria
  • Tecnología y conocimientos de Lemuria
  • La relación entre Lemuria y Atlántida
  • La caída de Lemuria
  • El legado de Lemuria


¿Qué fue Lemuria?


Lemuria fue un continente ubicado en el océano Pacífico que albergó una de las primeras civilizaciones avanzadas de la Tierra. Los lemurianos eran seres altamente espirituales, que vivían en perfecta sincronía con el entorno. La civilización de Lemuria se caracterizó por su profundo conocimiento de la energía y su capacidad para manipularla para el bienestar y la evolución de su sociedad.


La civilización lemuriana prosperó durante miles de años, desarrollando tecnologías avanzadas que les permitieron construir grandes ciudades y templos dedicados a la meditación y la conexión espiritual. Los lemurianos utilizaban la energía de la Tierra y de los cuerpos celestiales para mantener el equilibrio y la armonía en su entorno, creando una sociedad basada en principios de paz y cooperación.


Lemuria fue también un centro de conocimiento y sabiduría, donde se enseñaban y practicaban diversas disciplinas espirituales y científicas. Los lemurianos eran conocidos por su capacidad para comunicarse telepáticamente y por su habilidad para acceder a dimensiones superiores de existencia. Este conocimiento profundo de la espiritualidad y la ciencia les permitió alcanzar un alto nivel de evolución y conciencia.


En la serie Iniciación: viaje al origen del universo, disponible en Gaia, Matías De Stéfano explora en profundidad la historia y los secretos de Lemuria. De Stéfano revela cómo esta antigua civilización influyó en la evolución de la humanidad y su conexión con otras civilizaciones avanzadas como Atlántida.


Orígenes y evolución de Lemuria


La historia de Lemuria comienza hace aproximadamente 200,000 años cuando los Alithir, una raza avanzada, llegaron a la Tierra para elevar la vibración del planeta y codificar el agua. Estos seres altamente evolucionados eligieron el continente de Lemuria como su hogar, estableciendo una civilización que se convertiría en un faro de luz y conocimiento para el mundo.


La evolución de Lemuria estuvo marcada por un profundo respeto por la naturaleza y una comprensión avanzada de las energías cósmicas. Los lemurianos desarrollaron tecnologías que les permitieron aprovechar la energía de los elementos naturales, utilizando la resonancia y la vibración para crear estructuras y sistemas sostenibles. Su capacidad para trabajar en armonía con la naturaleza les permitió prosperar durante miles de años, manteniendo un equilibrio perfecto entre el desarrollo tecnológico y la espiritualidad.


A medida que Lemuria crecía y evolucionaba, se convirtió en un centro de intercambio cultural y espiritual. Los lemurianos establecieron relaciones con otras civilizaciones avanzadas de la época, compartiendo conocimientos y tecnologías que beneficiarían a la humanidad en su conjunto. Esta cooperación intercontinental permitió a Lemuria expandir su influencia y dejar un legado duradero en la historia de la Tierra.


La vida en Lemuria.


La vida en Lemuria estaba profundamente integrada con la naturaleza y las energías cósmicas. Los lemurianos vivían en armonía con su entorno, practicando una espiritualidad avanzada que permeaba todos los aspectos de su existencia. Su sociedad se basaba en la cooperación, la paz y el equilibrio, creando una cultura rica en conocimientos y prácticas espirituales.


  • Sociedad pacífica: La sociedad lemuriana se caracterizaba por su enfoque en la paz y la cooperación. No existían guerras ni conflictos, ya que todos trabajaban juntos por el bien común.
  • Viviendas naturales: Las viviendas en Lemuria estaban construidas con materiales naturales y energéticamente alineadas con el entorno. Estas estructuras sostenibles proporcionaban confort y armonía con la naturaleza.
  • Educación espiritual: Desde temprana edad, los lemurianos recibían una educación centrada en el desarrollo espiritual y la conexión con el universo. Esto les permitía crecer con un profundo entendimiento de su lugar en el cosmos.
  • Comunicación telepática: Los lemurianos poseían habilidades telepáticas, facilitando una comunicación efectiva y profunda entre ellos. Esto eliminaba malentendidos y promovía una mayor unidad social.
  • Salud holística: La medicina en Lemuria era holística, combinando conocimiento espiritual y científico. Utilizaban la energía y las plantas medicinales para curar y mantener el bienestar.
  • Rituales comunitarios: Las ceremonias y rituales eran una parte esencial de la vida lemuriana, fortaleciendo la cohesión social y la conexión con las energías cósmicas. Estos eventos incluían meditaciones colectivas y celebraciones de ciclos naturales.
  • Relación con la naturaleza: La vida diaria estaba en sincronía con los ciclos naturales, respetando y honrando la tierra y todos sus seres. Esta relación respetuosa garantizaba la sostenibilidad y la abundancia de recursos.


Tecnología y conocimientos de Lemuria


La civilización de Lemuria era conocida por su tecnología avanzada y su profundo conocimiento de las energías naturales. Los lemurianos desarrollaron diversas tecnologías que les permitieron vivir en armonía con la naturaleza y aprovechar las energías cósmicas para su beneficio.


  • Energía de cristal: Los lemurianos utilizaban cristales para almacenar y canalizar energía. Estos cristales eran fundamentales en sus tecnologías de sanación y comunicación.
  • Tecnología de resonancia: Usaban la resonancia y la vibración para construir y sanar. Esta tecnología permitía la creación de estructuras y la regeneración de tejidos mediante frecuencias específicas.
  • Aprovechamiento de la energía solar: La tecnología solar estaba muy avanzada en Lemuria. Utilizaban dispositivos para captar y almacenar la energía del sol, proporcionando una fuente sostenible de energía.
  • Sistemas de agua codificada: Los lemurianos codificaban el agua con energías específicas para sanación y crecimiento. Este conocimiento les permitía mejorar la salud y la vitalidad de sus cultivos y de ellos mismos.
  • Naves de luz: Desarrollaron naves capaces de viajar a través de dimensiones utilizando la luz y la energía cósmica. Estas naves facilitaban el contacto con otras civilizaciones avanzadas.
  • Conocimiento de geometría sagrada: La geometría sagrada era utilizada en todas sus construcciones y tecnologías. Los patrones geométricos garantizaban la alineación energética y la eficiencia en el uso de recursos.
  • Redes de energía planetaria: Crearon una red de puntos energéticos conectados que facilitaban la transferencia de energía y la comunicación a larga distancia. Esta red mantenía el equilibrio y la armonía en toda Lemuria.


La relación entre Lemuria y Atlántida


Lemuria y Atlántida fueron dos civilizaciones avanzadas que existieron durante diferentes períodos, pero hubo un tiempo en que coexistieron y mantuvieron contacto. Ambas civilizaciones compartieron conocimientos y tecnologías, estableciendo una relación de intercambio cultural y espiritual. Los lemurianos y los atlantes colaboraron en varios proyectos, beneficiándose mutuamente de sus descubrimientos y avances.


La relación entre Lemuria y Atlántida se basaba en la cooperación y el respeto mutuo. Los atlantes, que surgieron después de los lemurianos, adoptaron muchas de las prácticas espirituales y tecnológicas desarrolladas en Lemuria. Este intercambio permitió a ambas civilizaciones alcanzar altos niveles de evolución y conciencia, influyendo significativamente en el progreso de la humanidad.


Sin embargo, a medida que ambas civilizaciones crecían, comenzaron a surgir diferencias en sus enfoques y filosofías. Mientras que los lemurianos se enfocaban más en la espiritualidad y la armonía con la naturaleza, los atlantes comenzaron a desarrollar tecnologías más orientadas al control. Estas diferencias eventualmente llevaron a tensiones y conflictos que contribuyeron a la caída de ambas civilizaciones.


La caída de Lemuria

La caída de Lemuria fue un evento cataclísmico que marcó el fin de una era dorada de sabiduría y paz. Según diversas tradiciones esotéricas, Lemuria fue destruida por una serie de desastres naturales, incluyendo terremotos y erupciones volcánicas que sumergieron gran parte del continente en el océano Pacífico. Este evento fue visto como un necesario reequilibrio energético de la Tierra.


Antes de su caída, los lemurianos sabían que su tiempo estaba llegando a su fin. Muchos de ellos migraron a otras partes del mundo, llevando consigo sus conocimientos y tradiciones. Estos sobrevivientes establecieron nuevas comunidades en regiones como Asia, América y África, donde influyeron en el desarrollo de las civilizaciones locales y plantaron las semillas de nuevas culturas espirituales.


A pesar de la destrucción física de Lemuria, su legado continuó a través de los relatos y enseñanzas transmitidos por los sobrevivientes. Estas historias se convirtieron en la base de muchas mitologías y sistemas de creencias alrededor del mundo, manteniendo viva la memoria de Lemuria y su contribución a la evolución espiritual de la humanidad.


El legado de Lemuria


El legado de Lemuria se manifiesta en diversas tradiciones espirituales y culturales alrededor del mundo. Los conocimientos y prácticas de los lemurianos se integraron en las culturas de Asia, América y África, influenciando sus sistemas de creencias, ceremonias y estructuras sociales. Este legado es evidente en las similitudes entre las mitologías y las prácticas espirituales de estas regiones.


Las enseñanzas lemurianas sobre la conexión con la naturaleza y el uso de energías cósmicas han perdurado a través de los siglos. Estas enseñanzas se reflejan en prácticas como la meditación, el uso de cristales para la sanación y la aplicación de principios de geometría sagrada en la arquitectura. La influencia de Lemuria es especialmente notable en la sabiduría indígena y las tradiciones chamánicas.


Hoy en día, muchos buscadores y comunidades espirituales continúan explorando y honrando el legado de Lemuria. A través de estudios y prácticas espirituales, se esfuerzan por revivir los conocimientos antiguos y aplicarlos en el mundo moderno. Este resurgimiento de interés en Lemuria destaca la importancia y la relevancia continua de su sabiduría en la búsqueda de un equilibrio y armonía con la naturaleza y el cosmos.

jueves, 14 de noviembre de 2024

MENSAJE DE UN HERMANO DE LEMURIA

 AKAR.

YO SOY un hermano Lemuriano, en expansión y Conciencia. 


Estuvimos situados en el Pacífico, nuestro cuerpo medía dos metros y treinta centímetros. Éramos delgados, nuestro pelo era negro, rubio y rojo, cuando alcanzábamos determinada edad se convertía en un color mestizo y castaño. 

Nuestra piel era una mezcla de azul, verde y gris, siendo nuestra sangre de un color morado violeta. Así reflejaba nuestro cuerpo la  Luz. Éramos vegetarianos. 


Razas de diversos planetas nos visitaban, unos de paso y otros a establecerse. 

Llegó una raza Blanca, pálida, se establecieron al final de Asia y emigraron   hacia el Centro sobre los Ríos Nilo  y Eufrates, ellos son los que llamáis  Atlantes. 


Con el paso del tiempo nos unimos como razas en equilibrio,  experimentando  la evolución y el  Amor, viviendo conforme a las  Leyes Universales que están vivas y las Leyes Naturales que vosotros hoy estáis diezmando por la  artificialidad. Vivíamos conforme con nuestra hermana Naturaleza en Armonía y Paz.


Cuando mirábamos a los Cielos veíamos las estrellas, esas estrellas que ahora han ido cambiando su posición Estelar. Aprendimos a dominar nuestro cuerpo, entrábamos y salíamos de él en lo que vosotros llamáis viaje astral, pero teníamos un compromiso, ya que las Leyes naturales nos hacían saber que teníamos que evolucionar impregnando la  Luz y Amor en expansión de  Creación. 


Los hermanos del espacio se  manifestaban, igual que los hermanos del sonido, los Athor, aprendimos y desarrollamos a fluir con el viento, con el fuego y con el sonido en nuestros viajes sutiles. Sonaba la flauta que era una caña con orificios de nuestros hermanos Elementales. Sonaba  el Gong y el tambor que era un vacío cubierto de densidad. Y en esa nueva Matriz sonaban notas de vibración y de Amor.


Nos visitaban naves de diferentes mundos y Esferas circundaban  y pasaban por las pirámides que como faros estelares brillaban en la inmensidad. También llegaron nuevas razas no muy brillantes que establecieron un dominio y un poder que consistía en la negación de la Vida, como hoy estableceis vosotros con las guerras. 


Estamos ahora todos nosotros y también los hermanos Atlantes reencarnados entre vosotros y no nos veis, en estos hielos de los Polos en grandes ciudades y también bajo vuestros suelos emanando la Luz Celestial para que vosotros de la Superficie evolucioneis hacia el crecimiento de la Creación Infinita Universal. 


Muy poco queda de nuestra civilización, pero hay vestigios y monumentos nuestros que se volverán a hundir dentro de poco para liberar esos recuerdos. 


Vais rumbo hacia las Estrellas y vuestro trabajo interior os cambiará vuestros cuerpos hacia unos nuevos que os están esperando donde nuevas luces están por llegar. 


Se recogerá la cosecha y el trigo será Dorado y natural, admitiendo vuestra Obra, ya sea de Luz o de oscuridad, sea de inquietud o de Armonía y Amor. 


Estamos con millares de naves cerca de vosotros, aunque no las veáis. Habéis llegado a un punto del camino donde el retorno no es posible, debiendo continuar. 


En el Pacífico donde vivíamos en ese gran Mar, ocurrió una hecatombe de un encuentro Estelar de la Madre Tierra que experimentó con otro cuerpo estelar, una colisión que trajo cambios profundos, llenando niveles de agua y transformando Esencias, peces y plantas en ese proceso cíclico natural de aquellos tiempos, permitiendo que las aguas oceánicas nuevas y antiguas se unificaran para cubrir la Faz de esta hermosa Tierra. Así será también en las próximas etapas evolutivas Gaia, donde quedarán fragmentos o Islas en los Océanos. 


En este encuentro hermoso de Amor, debéis saber que os acompañamos en este proceso.Todo ha sido preparado por las  Hermandades de acuerdo a vuestra Voluntad, Compromiso y Pacto sellado. 


Sólo nos queda ver y experimentar el nuevo conocimiento que traéis a estas Esferas y os agradecemos porque habéis mantenido los Códigos de liberación y de  Luz para nuevas vidas en  Esferas muy diversas y de otros Universos. 


Vosotros sois en este recorrido de Luz y Amor viajeros Estelares de la Creación. Pasajeros en la Eternidad. Manifestaciones Eternas. Creaciones de Luz y Amor. 


YO SOY UN LEMUR que os saluda, os espera y os Ama.

miércoles, 10 de julio de 2024

REGRESANDO A LEMURIA - ASCENSIÓN

 Regresando a Lemuria 


La tierra perdida de Lemuria era como el Cielo en la Tierra. Todo lo que crecía allí había sido creado con amor y nutrido con el Rayo Dorado de la Esperanza. Había una paz infinita en los jardines de Lemuria, sin ningún ser que dudara jamás de su existencia o se desviara de su camino. Sus vidas eran idílicas, aunque un poco remotas y carentes de emoción.


El 12. ° rayo de la esencia de la Creación es el de la Ascensión, que conecta a todos los demás rayos para convertirse en una sola columna de luz que se extiende desde el Creador de Todo Lo Que Es hasta la Madre Tierra. El 12. ° rayo es el de la Esperanza porque brinda a quienes están en sintonía con él la sensación de que hay esperanza más allá del caos y el drama de las dimensiones 3 y 4 de la Tierra. 


Cuando uno opera con los 12 chakras activados y en sintonía con la 5. ° Dimensión, tiene acceso a las energías de Lemuria y tiene la oportunidad de crear una existencia en la Tierra paralela a las densas realidades de los reinos inferiores de la conciencia, en lugar de estar enredado en ellas o por encima de ellas.


La luz dorada del 12.º rayo de atributos brilla ahora sobre la Tierra como un paso de rectitud. Cada individuo que se alinee con este rayo descubrirá que tiene una nueva sensación de paz y alegría interior. Mientras que quienes viven fuera de este rayo continúan experimentando caos, desconexión, desunión y falta de armonía, a quienes se han alineado con él se les podría perdonar que piensen que están en un mundo completamente diferente.


Una vez que hayas elevado tus vibraciones a la quinta dimensión, confiarás en que estás donde debes estar. Aprovecharás los riesgos que necesites, ya que trabajar fuera de tu zona de confort te permitirá expandir tus alas y lograr más de lo que jamás creíste posible.


Si bien quienes vivieron en las tierras de Lemuria nunca fueron tan desafiados emocional, mental o espiritualmente como lo son los humanos en la Tierra hoy, sí necesitaron mantener sus altos estados de conciencia a través de la meditación diaria, prestando servicio a los demás y a su tierra y expresando gratitud para mantener su conexión con la Fuente y con los demás. Por lo tanto, alcanzar el estado de Ascensión y alineación con el Rayo Dorado, que, en esencia, es alinearse con su plan divino para vivir su mejor vida espiritual, no sucederá sin intención, propósito y diligencia.


Mantener una práctica espiritual sólida es esencial para quienes están elevando sus vibraciones y quienes han alcanzado un grado de maestría. Sin embargo, no es suficiente.Vivir en las energías de Lemuria no se trata solo de la propia espiritualidad, sino de crear una sensación de paz y unidad más allá de uno mismo. Es decir, cuando uno está conectado con su ser espiritual divino más elevado, esa conexión tiene una cualidad etérea que proporciona sustento a la Tierra misma, a los elementos de la naturaleza y al planeta entero. Como no hay separación entre el hombre y el hombre, el hombre y la naturaleza y el hombre y la Creación misma, ningún pensamiento o acción carece de impacto o consecuencia, y no solo para la persona que lo creó. La conciencia es como una miríada de hilos y zarcillos, que viajan a la velocidad de la luz y llegan más lejos de lo que uno podría imaginar.


¿Por dónde empiezo? ¡Te preguntarás! No empieces más allá de ti mismo. No es posible crear una existencia pacífica si uno está siempre en confusión interior. Cualquiera que sea la crítica que tengas sobre ti mismo, encontrar una manera de aceptar tus imperfecciones y tus viajes del pasado es el primer paso para alcanzar un estado del ser que se alinee con la verdad de quién eres sin motivos para disculparte por ello. Sé tú mismo, ámate y acepta tu viaje, pero lo más importante, permite que los demás hagan lo mismo. Todo lo que puedes hacer es trabajar en ti mismo. A medida que los individuos creen su propio Cielo en la Tierra, uno por uno, los cambios en la Tierra serán monumentales. No está tan lejos. Todo lo que necesitas hacer es creer.


Así que medita, reza, deja atrás el pasado y aprende a amarte de nuevo. No busques las estrellas, sino el Rayo Dorado de la Esperanza que te devolverá a quien realmente eres y a una realidad que creías que nunca podría ser: la de la paz interior y la armonía exterior.


SOMOS los maestros del Consejo Cósmico.