PREPARACIÓN PARA LA VERDADERA TRANSICIÓN
¡Hola mis queridos y amados hijos!
Continuando con mi mensaje anterior, hoy quiero contarles dónde deben comenzar su preparación para la Transición real, no la imaginaria.
Pero primero es necesario entender qué es la verdadera Transición.
Se trata de un movimiento gradual del mundo tridimensional a la Quinta Dimensión, cuya etapa intermedia es la cuarta dimensión.
Este movimiento puede ser consciente o inconsciente, dependiendo de qué tan profundamente esté inmersa la persona en ese tema, o quizás no esté inmersa en absoluto.
Por supuesto, es más preferible una Transición consciente, ya que en este caso se activan todas las reservas del cuerpo humano: energética, física, mental y emocional.
Y ahora veremos cada uno de ellos por separado.
Comenzaremos con el energético como el más importante de todos, ya que es la energía, o mejor dicho el nivel de vibraciones de una persona, la que determina todo lo demás.
Así, cuanto más altas sean las vibraciones de una persona, más “lleno” se vuelve todo su ser, ya que sus pensamientos y emociones alcanzan un nivel completamente diferente, y su cuerpo físico, que invariablemente reacciona a ellos, se vuelve más fuerte y más saludable.
Es por esto que en todos los mensajes de las Fuerzas de la Luz el enfoque principal está en elevar sus vibraciones: la base de la Transición.
Y si aprendes a utilizar consciente y hábilmente tu nuevo instrumento Divino, entonces te encontrarás fácilmente en el espacio de la cuarta dimensión y mantendrás este nivel permanentemente.
La práctica del “Merkaba de la cuarta dimensión” puede ser especialmente efectiva en este caso.
Si lo dominas y lo llevas a la automaticidad, podrás lograr una situación donde tus vibraciones ya no “flotarán” dependiendo de las situaciones y de tu estado de ánimo.
Esta energía Divina, ubicada en un espacio cerrado, te aísla del mundo tridimensional y de sus habitantes de baja vibración, quienes, en general, te mantienen en este mundo, influyendo en tus pensamientos, emociones y acciones de una forma u otra.
Aquí es donde nos detendremos hoy.
El Padre Absoluto, que te ama inconmensurablemente, te habló.
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