TU ELEVACIÓN DE LA CONCIENCIA.
Crees que la quinta dimensión está por venir. Esperas un día cualquiera. Imaginas una luz que viene del cielo. Buscas un planeta nuevo. Esperas ángeles. Crees que la humanidad está a punto de saltar a otro lugar.
Estás equivocado. La quinta dimensión no está por venir. La quinta dimensión está aquí. Ahora. En ti. En cada aliento que tomas. En cada pensamiento que cruza tu mente. En cada sentimiento que pasa por tu corazón.
La quinta dimensión no es un lugar. La quinta dimensión no es un planeta. La quinta dimensión no es luz que viene de fuera de ti. La quinta dimensión no es cristal ni nave ni portal.
La quinta dimensión es solo conciencia. Conciencia ampliada. Conciencia más profunda. Conciencia más amplia. Conciencia que percibe lo que estaba más allá de lo que antes percibía.
Las primeras dimensiones son tres. Largo, ancho y alto. Este es el mundo material. El mundo que ves con tus ojos. El mundo que tocas con tus manos. El mundo que pesas y mides. El mundo en el que vives y crees que es todo.
La cuarta dimensión es el tiempo. Pasado, presente y futuro. Una línea recta por la que caminas del nacimiento a la muerte. Crees que es real. Crees que es fijo. Crees que estás atrapado en él. Crees que el pasado murió y el futuro no ha nacido. Eso es una ilusión en la que te has colocado tú mismo.
La quinta dimensión es lo que está más allá del tiempo. Es ver el pasado, el presente y el futuro al mismo tiempo. Es saber que todo lo que ha sucedido está sucediendo ahora. Que todo lo que sucederá ya ha sucedido. Que el tiempo no es una línea. Sino un círculo. Sino un juego. Sino una ilusión que tú mismo pusiste para vivir en ella.
La quinta dimensión es percibirte a ti mismo. Realmente percibir. No tu nombre. No tu cuerpo. No tu trabajo. No tu dinero. No tu religión. No tu país. No tu familia. Todo eso es cáscara. Todo eso son etiquetas. Todo eso son ilusiones en las que crees hasta que olvidas quién eres realmente.
Eres espíritu. Eres conciencia. Eres luz. Eres parte del todo. Y el todo está en ti. Esto no es poesía. Esto no es filosofía. Esto es una verdad que percibes cuando despiertas. Cuando dejas de correr. Cuando dejas de buscar. Cuando miras hacia dentro. Cuando te preguntas: ¿quién soy realmente?
La humanidad ahora está entrando en la quinta dimensión. No con un salto. No viajando. No muriendo. Sino con la conciencia. Con la percepción. Con la mirada. Las personas ahora ven lo que no veían. Sienten lo que no sentían. Saben lo que no sabían. Ven que el mundo no es lo que pensaban. Ven que la vida no es lo que les dijeron. Ven que la verdad no está en los libros. Sino en los corazones.
Tú lo ves ahora. Tú lo sientes ahora. Tú lo sabes ahora. Pero tienes miedo. Miedo de reconocerlo. Miedo de decirlo. Miedo de ser diferente. Miedo de dejar lo que conocías. Miedo de dejar lo que creías. Miedo de estar solo.
Pero no estás solo. Todo el que despierta no está solo. Todo el que ve no está solo. Todo el que sabe no está solo. Porque en la quinta dimensión no hay separación. No hay distancia. No hay soledad. El todo es uno. Y el uno es todo.
Tú estás ahora en la quinta dimensión. No mañana. No después de la muerte. No en el cielo. No en un planeta. Aquí. Ahora. En este aliento. En este corazón. En esta conciencia.
Mira a tu alrededor. Mira a la gente. Mira sus ojos. ¿Lo ves? ¿Ves que algo ha cambiado? ¿Ves que la gente ahora pregunta? ¿Ves que la gente ahora duda? ¿Ves que la gente ahora busca? Esto es la quinta dimensión. Esto es la nueva conciencia. Esto es la percepción más profunda.
No esperes. No busques. No imagines. Mira hacia dentro. Percíbete a ti mismo. Percibe el mundo. Percibe la verdad. Percibe que no eres un cuerpo. Que no eres un lugar. Que no eres un tiempo. Que eres conciencia libre. Conciencia divina. Conciencia sin límites.
Esto es la quinta dimensión. Y no está lejos. Es tú.
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